¡Buen lunes! Un mesero cruza el salón lleno con la bandeja en alto, esquivando sillas y codos sin bajar la vista a los vasos. Lo que se mira no es la bandeja, sino el modo de llevarla: la espalda derecha, el paso que no se apura aunque el sitio apriete. Detenido en una foto sería solo alguien cargando unos vasos. Parece que eso solo se deja ver mientras camina, y que quieto no habría dónde ponerlo.
Gracias por abrir la edición #156. Que este lunes arranque despacio y sin bandeja que se caiga.





