¡Buen viernes! Ahuyentar lleva el huir metido dentro: quien ahuyenta se queda quieto y es lo otro lo que sale corriendo. Con un perro en el jardín se ve claro, se va por donde entró y con sus propias patas. Pero cuando lo que se quiere ahuyentar es un miedo, la misma palabra pide una huida que no tiene por dónde: no cruza ninguna puerta ni se aleja un metro, se queda en el mismo sitio de siempre. ¿Cuenta como huir eso que se espanta pero no se va a ningún lado?
Cambio: desde hoy la definición de la palabra estrena un icono y la palabra aparece en negrita dentro de su ejemplo. Gracias por abrir la edición #155. Que este viernes venga tranquilo y el fin de semana llegue entero.





