¡Buen lunes! El control remoto está en una sola mano y el canal cambia sin consultarle a nadie, sin pedir turno ni permiso. Pero basta que otra mano se estire hacia él para que esa autoridad, que hace un segundo parecía firme, se vuelva de golpe un asunto a negociar. Puede que ese mando sobre el canal se sostenga menos en la mano que lo aprieta y más en que, por ahora, nadie más lo esté pidiendo. Desde hoy el correo estrena otro estilo de dibujo, con tres personajes, Milly, Bongo y Bailey, asomándose en las ilustraciones. Gracias por abrir la edición #138. Que este lunes lo empieces a tu manera, sin apuros ajenos.
¿En qué pequeño rincón de tu día —tu primera taza de café, la hora antes de que despierte la casa— eres de verdad soberano, sin rendirle cuentas a nadie?

Se firma el Tratado de Córdoba que sella la independencia de México
En Córdoba, Veracruz, Agustín de Iturbide y el enviado español Juan O'Donojú firmaron el tratado que reconocía a México como nación libre y soberana, ratificando el Plan de Iguala. Fue el documento que consumó tres siglos de lucha y dio origen al México independiente.
Imagina que tu país todavía dependiera de una corona al otro lado del mar: ¿qué decisión cotidiana de hoy dejaría de ser tuya?
soberano
Etimología Del latín tardío *superānus, derivado de super ('sobre, por encima'). En su origen designaba a quien está por encima de todos, sin autoridad superior a la suya.

Que posee la autoridad suprema y no depende de ningún otro poder; dicho de una nación, libre e independiente. En el habla coloquial mexicana también intensifica: 'una soberana tontería' es una tontería enorme.

Al faltar oxígeno, el cerebro de la rata topo desnuda deja de quemar glucosa y pasa a fructosa —el combustible anaerobio de las plantas—, usando bombas que en los demás mamíferos solo existen en el intestino; así sobrevive horas donde un humano muere en minutos.
La fuerza que se pierde con los años podría vivir en el intestino
Con los años, la fuerza de agarre se escapa: cuesta abrir un frasco o subir las bolsas del súper, y entrenar ayuda solo hasta cierto punto. Resulta que parte de esa fuerza vive en el intestino. Investigadores en los Países Bajos y España, dirigidos por Borja Martínez-Tellez, hallaron que entre los mayores de 65 años, quienes albergaban la bacteria Roseburia inulinivorans tenían 29% más fuerza de agarre. Al dársela a ratones, estos se volvieron cerca de 30% más fuertes y ganaron fibras de contracción rápida. El microbio se vuelve escaso con la edad, y por eso sus autores ya lo proponen como probiótico para frenar la pérdida de músculo.


Rechazaron la expansión de su propia empresa y el consejo tuvo que renunciar
En casi cualquier empresa grande, unos cuantos dueños deciden y los demás obedecen. En Mondragón, una red de cooperativas del País Vasco con más de 71,000 empleados, pasa casi al revés: cada trabajador-socio es soberano de un voto, sin importar el puesto, y entre todos son dueños de la compañía. Una vez la asamblea rechazó una expansión que el consejo daba por segura, y el consejo tuvo que renunciar. Casi nadie se despide por números en rojo, y el que más gana cobra a lo sumo seis veces lo del que menos (en Estados Unidos el promedio ronda 280). Setenta años después de nacer como una fábrica de estufas, la comarca tiene de los ingresos más altos y el menor desempleo del País Vasco.
Su cámara solo capta una franja de píxeles; el tren pinta el resto
Vas en un tren, miras por la ventana y el paisaje se desliza solo. A Philo eso le dio una idea: ¿y si la cámara se quedara quieta y el mundo hiciera el trabajo? Consiguió usada, por unos dólares, una cámara industrial que solo ve una franja vertical de píxeles, y la asomó por la ventanilla de un ferry entre San Francisco y Oakland. Cada instante registra una tira; el avance del barco trae la siguiente, y otra, hasta apilar una foto de 56,894 píxeles de ancho. Es un escáner de cama plana al revés: lo que se desliza sobre la escena no es el sensor, sino el vehículo entero.
Un pato silvestre no se instala en agua sucia, y regresó a Huayamilpas
Quien cruza el Parque Ecológico de Huayamilpas, en Coyoacán, llevaba años bordeando un lago turbio, con más envases flotando que aves. Este verano, después de que vecinos y brigadas sacaran toneladas de basura y arrancaran la vegetación invasora, ocurrió algo que no se puede fingir: bajaron al agua tres patos mexicanos (Anas diazi) silvestres y se quedaron, junto al único ejemplar que nunca abandonó el lago. Esta ave solo se asienta donde hay comida natural, plantas sanas y agua limpia, así que su llegada vale como un certificado que ninguna oficina puede expedir por adelantado. Donde se acumulaban desechos, la ciudad recuperó un humedal vivo.

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