¡Holi! Sales de la cárcel del condado después de meses adentro y en el estacionamiento ya hay alguien esperándote, pero no es de tu familia: es el mismo tratante que te explotaba. En Topeka, unos rotarios decidieron llegar antes y pusieron al frente a Jodi Whitt, veinte años entrando y saliendo de prisión hasta que en 2019 se limpió. El camino de vuelta es pura subida, con piedras sueltas y sin atajos, y ella lo conoce entero. Lo de hoy va por esa cuesta. Gracias por abrir la edición #123. Que este miércoles te deje aliento para lo que traes cuesta arriba.
¿Qué pendiente escarpada de tu semana llevas días evitando —esa conversación, ese trámite, esa disculpa— solo porque de lejos se ve imposible de subir?
escarpado
Etimología Deriva de «escarpa» (el declive o talud de un terreno), tomada del italiano «scarpa», que designa una pendiente pronunciada.

Dicho de un terreno o una pendiente: muy inclinado, áspero y erizado de peñascos, difícil de subir. En sentido figurado se aplica a un camino o proceso arduo y lleno de obstáculos.

Las plumas negras del ave del paraíso no deben su color a un pigmento, sino a la forma: un relieve microscópico escarpado de bárbulas inclinadas atrapa la luz, que rebota entre ellas hasta extinguirse y absorbe el 99.95% de los fotones que la golpean.
El mismo grito lleva 70 años cayéndose en tus películas favoritas
Un soldado se despeña en un western, un stormtrooper cae al vacío en Star Wars, un villano rueda por un precipicio: los tres sueltan exactamente el mismo alarido, y llevas media vida sin notarlo. Se grabó en 1951 para Distant Drums, cuando a un personaje se lo tragaba un caimán; lo aulló, casi seguro, Sheb Wooley, el mismo que cantó «The Purple People Eater». El sonido tomó su apodo dos años después, de un soldado Wilhelm alcanzado por una flecha en pantalla. En 1977, Ben Burtt lo desenterró para Star Wars y lo volvió un chiste privado entre sonidistas: hoy suena en más de 400 películas.

Afuera de la cárcel ya esperaba alguien a las mujeres recién liberadas
Sales de la cárcel del condado tras meses encerrada y en el estacionamiento ya hay alguien esperándote: no un familiar, sino el mismo tratante que te explotaba, listo para volver a atraparte. En Topeka, Kansas, un grupo de rotarios que combatía la trata topó con esa escena y decidió llegar antes. El camino de vuelta, entre adicción y recaídas, es escarpado, así que pusieron al frente a alguien que ya lo anduvo: Jodi Whitt, veinte años entrando y saliendo de prisión hasta que en 2019 se limpió. Conecta con ellas por su expediente, no por un diploma. Desde 2022, su programa ha acompañado a más de 1,029 mujeres.
Hacer un chip de silicio en casa sonaba imposible hasta que un adolescente lo logró
Cada chip dentro de tu teléfono nació en una fábrica sellada y sin polvo, que cuesta miles de millones y a la que nadie entra sin traje especial. En 2018, Sam Zeloof, todavía en la preparatoria, montó una versión mínima en el garaje de sus papás en Nueva Jersey: rebanó obleas de silicio, las dibujó con luz ultravioleta y las metió en ácido a mano para tallar su propio circuito integrado. Su primer chip tenía seis transistores; para 2021, con el mismo proceso de 10 micras del primer microprocesador de Intel, ya grababa cien transistores en una sola pieza. Dejó cada paso publicado en su blog, para quien quiera intentar el camino más escarpado de la electrónica casera.

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