HOLI · 30 SEP 2026 · EDICIÓN 169
Reflexión
Piensa en la última vez que alguien intentó decidir por ti cómo debías vivir: ¿qué parte tuya se negó a obedecer por dentro, aunque por fuera callaras?

¡Buen miércoles! Septiembre se termina hoy y mañana el calendario dirá octubre, con la puntualidad de una fecha marcada. Afuera la cosa va más suelta: el frío de la mañana se adelanta unos días o se hace esperar, sin consultar el número de la hoja. La cuadrícula reparte el año en casillas iguales, pero la estación parece llevar una cuenta propia, más terca, que no acaba de dejarse ordenar por el papel. Gracias por abrir la edición #169.

Foto histórica: Nace José María Morelos, alma de la independencia
1765 Hoy también es…
📍 México
Hoy en la historia

Nace José María Morelos, alma de la independencia

El 30 de septiembre de 1765 nació en Valladolid, hoy Morelia, José María Morelos y Pavón, cura y estratega que tomó las riendas de la lucha insurgente tras la caída de Hidalgo. Sus Sentimientos de la Nación imaginaron un México sin esclavitud ni castas, con la soberanía puesta en el pueblo. Su figura sigue siendo una de las más queridas de la historia mexicana.

💭 Para pensar

Imagina tu idea de México sin las ideas de igualdad y justicia que Morelos defendió; ¿qué de tu vida diaria seguiría marcado por castas y privilegios de cuna?

México
Palabra del día

indómito

adjetivo

Etimología Del latín indomitus, formado por in (no) y domitus (domado), participio de domare (domar). Nombra literalmente aquello que nunca fue sometido.

Imagen ilustrativa de indómito

Que no se deja domar ni someter, de espíritu rebelde y libre. Se aplica lo mismo a un animal o a un río crecido que al carácter de una persona.

Mi abuela tenía un carácter indómito: a sus ochenta años seguía subiéndose sola al camión rumbo al mercado, sin pedirle permiso a nadie.
Imagen del dato curioso: Un día en Venus dura más que su año
Dato curioso del día

Venus gira tan lento sobre su propio eje que un solo día ahí (una rotación completa) dura más que su año entero: el planeta le da toda la vuelta al Sol antes de terminar de girar una vez sobre sí mismo. Y gira al revés que casi todos los demás planetas, así que en Venus el Sol sale por el oeste y se pone por el este.

Cultura y arte

La melodía andina que el mundo cree folclor la firmó un peruano en 1913

Basta la primera flauta de pan para reconocerla: esa tonada andina que suena en aeropuertos, andenes y discos de relajación, tan vieja y sin dueño que parece brotada de la montaña. Pero «El cóndor pasa» la compuso el peruano Daniel Alomía Robles en 1913, para una zarzuela sobre mineros de los Andes explotados por sus patrones. Cuando Paul Simon la grabó en 1970, la creyó folclor tradicional, sin autor. Tuvo que llegar el hijo del compositor, el cineasta Armando Robles Godoy, y ganarle un juicio ese mismo año para dejar claro que esa música indómita no era de nadie: la había escrito un hombre, con nombre y fecha.

Llevan ocho años sin faltar un martes, y ya sirve quien antes comía
Comunidad y gente

Llevan ocho años sin faltar un martes, y ya sirve quien antes comía

Cada martes, en un parque de Kansas City, alguien pone la mesa para desconocidos que duermen a la intemperie. Empezó con trece personas y una idea terca: que nadie cenara solo ni con hambre. Ocho años después no han faltado un solo martes, y de aquella docena salen hoy hasta 300 comidas por semana, cargadas por vecinos y donantes. Jennifer McCartney, que fundó el grupo, dice que lo que de veras lo sostiene no cabe en una despensa: quienes llegaban por un plato vuelven a repartirlo, ya no como los ayudados, sino como los que ayudan.

Manos a la obra

Olvidó una lata de cerveza apuntando al cielo, y capturó ocho años de sol

Para un proyecto de máster, Regina Valkenborgh amarró una lata de cerveza a un telescopio: adentro, papel fotográfico; por lente, un agujero de alfiler. Luego la olvidó. Cuando un técnico la bajó, habían pasado ocho años y un mes, y el papel guardaba 2,953 arcos del sol, casi uno por cada día. Es la exposición fotográfica más larga que se conoce, y nadie la planeó. La técnica se llama solarigrafía: sin pilas ni pantalla, el propio sol, indómito, quema su recorrido sobre el papel. Reproducirla no pide un laboratorio, sino una lata, una aguja, papel fotosensible y meses de no tocar nada.

Olvidó una lata de cerveza apuntando al cielo, y capturó ocho años de sol