¡Buen viernes! Bregar viene del gótico brikan, que significaba romper o quebrar de un golpe. Con los siglos la palabra giró hasta casi su revés: ya no nombra romper algo, sino aguantar sin romperse ante lo que se resiste. En la misma palabra conviven el golpe que parte en dos y la firmeza que no cede, y no está claro en qué momento la una se volvió la otra. ¿Se brega, al final, para romper algo o para no romperse una?
Gracias por abrir la edición #161. Que este viernes venga suave y el fin de semana llegue entero.





