¡Buen miércoles! Septiembre entra en su segunda semana y en muchos sitios el campo sigue tostado, la tierra cuarteada por el sol del verano. A un terreno así reseco no se le supone mal humor: se da por hecho que fue el calor y no un carácter. Una cara igual de seca, en cambio, suele tomarse como aspereza de quien la pone. Puede que a la tierra quemada le creamos la excusa del clima y a un gesto seco no se la demos con la misma soltura. Gracias por abrir la edición #153.
¿Cuándo fue la última vez que pusiste cara seria por pura costumbre, aunque por dentro no estuvieras ni la mitad de molesto de lo que aparentabas?
adusto
Etimología Del latín adustus, participio de adurere, 'quemar' o 'tostar' (de urere, 'arder'). Lo quemado y reseco por el sol acabó nombrando también los gestos secos y severos.

Que tiene un semblante serio y poco afable, de trato seco o áspero. También se dice del terreno o paisaje quemado por el sol, árido y reseco.
Una "gota del Príncipe Ruperto" —vidrio fundido goteado en agua fría— aguanta en su bulbo el golpe de un martillo, pero basta pellizcar su finísima cola para que estalle entera en polvo, con grietas que la recorren a más de 6,000 km/h.
Durante siglos, el marrón más cálido de la pintura fue momia molida
Frente a un retrato victoriano de gesto adusto, el marrón de sus sombras parece inofensivo. No lo era: durante casi trescientos años, uno de los pigmentos favoritos de los pintores europeos se hacía con momia egipcia molida, mezclada con mirra y resina, y se apreciaba por su transparencia al pintar sombras y piel. Los prerrafaelistas lo adoraban, hasta que Edward Burne-Jones entendió de qué estaba hecho su tubo y bajó a enterrarlo en el jardín. En 1964, la casa londinense Roberson explicó por qué ya no lo vendía: se había quedado sin momias. «Nos quedan algunos miembros sueltos», dijo su director, «pero no los suficientes para hacer más pintura».

Durante años se aprendió cada coreografía de memoria; ahora es ella quien la dirige
En un gimnasio de Kaysville, Utah, sesenta personas siguen los pasos que alguien marca al frente de la clase de barre. Durante años, Aubry Allbridge fue quien seguía esos pasos: se memorizaba las coreografías de Zumba, de Pilates, la letra de cada canción. Su maestra notó algo que pocos esperaban de una joven de 22 años con síndrome de Down: retenía las rutinas más rápido que nadie en el salón. Este mes Aubry dirigió su primera clase, ya como instructora certificada de UpBeat Barre. Ahora su mentora trabaja para volver ese título un empleo de tiempo completo, algo que rara vez se le ofrece a alguien con discapacidad intelectual.
Un pastor cansado de calderas que estallaban inventó el motor que gira con una veladora
En 1816, en las minas y fábricas de Escocia, las calderas de vapor estallaban tan seguido que mutilaban y mataban obreros como rutina. Ocho días después de ordenarse, el reverendo Robert Stirling patentó un motor que no podía explotar: sin combustión interna ni presión peligrosa, solo calor aplicado por fuera que expande y comprime el aire dentro de un ciclo cerrado. Doscientos años más tarde, ese mismo principio cabe en dos latas de refresco, un globo y una veladora, y se arma en una tarde. Basta la diferencia de temperatura entre la llama y el aire de la sala para que el motor gire solo, en silencio, sin quemar nada por dentro.
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