¡Buen martes! Deletrear lleva la letra metida en el nombre: se arma sobre letra, del latín littera, con esa terminación en -ear que marca lo que se hace por partes, una tras otra. Leer viene de otro sitio, del latín legere, que era recoger, juntar, ir espigando; ahí no asoma ninguna letra suelta. Así que las dos palabras tiran para lados opuestos, una reúne hasta que las letras se pierden en el sentido y la otra las separa y las devuelve una por una. No está claro cuál se aprende antes, si la que junta o la que descompone.
Gracias a Sirenia por lo que escribió sobre la nutria y su piedra, y gracias por abrir la edición #152.



