HOLI · 1 SEP 2026 · EDICIÓN 146
Reflexión
Piensa en algo que sueles hacer raudo por costumbre —el desayuno, el camino de vuelta a casa—: ¿qué te perderías si lo hicieras a la mitad de esa velocidad?

¡Buen martes! Raudo y rápido salieron de la misma palabra latina, rapĭdus, por dos caminos que no llegaron a cruzarse. Rápido entró tal cual desde el latín, con sus letras enteras; raudo hizo el viaje largo, el de la boca, y por el camino perdió el centro y hasta la p se le volvió una u. Lo curioso es que el que se gastó de tanto andar en el habla terminó sonando más raro y más de libro, mientras que el préstamo directo se quedó con el uso de todos los días. No está claro por qué ese desgaste de siglos lo dejó más literario en vez de más llano, al revés de lo que suele pasar. Una corrección: ayer la carta salió dos veces por un error, y el dato de Mercurio de la primera copia estaba mal, el Sol no se queda quieto en pleno cielo, asoma, se oculta y vuelve a salir. Gracias por abrir la edición #146.

Palabra del día

raudo

adjetivo

Etimología Del latín «rapĭdus» (veloz, arrebatador), la misma raíz que dio «rápido», pero «raudo» llegó por evolución patrimonial y conservó un matiz más literario y arrebatado.

Imagen ilustrativa de raudo

Que se mueve o sucede con gran velocidad e ímpetu, casi de golpe. Se usa sobre todo para describir movimientos veloces (un río, un corredor, el paso del tiempo).

En cuanto sonó la campana del recreo, salió raudo al patio para ganar la cancha antes que los demás.
Imagen del dato curioso: Ave lira imita bandada al copular
Dato curioso del día

El macho del ave lira soberbia imita el escándalo de una bandada entera en pánico —cantos de alarma de varias especies mezclados con aleteos— y despliega esa ilusión sonora justo mientras copula, como advirtiéndole a la hembra que afuera acecha un depredador y más le vale no moverse.

Ciencia y descubrimiento

La espirulina siempre dio una vitamina B12 que el cuerpo no sabía usar

Quien deja la carne suele toparse con el mismo muro: la vitamina B12, que casi no existe en el reino vegetal y obliga a pastillas o inyecciones de por vida. La espirulina, ese polvo verde de supermercado, prometía resolverlo, pero cargaba sobre todo pseudovitamina B12, una copia químicamente parecida que el cuerpo no aprovecha. Asaf Tzachor, de la Universidad Reichman, cambió una sola cosa al cultivar el alga: la luz. Ajustando el espectro con que crece, empezó a producir la forma activa, la que de verdad sirve. El resultado tiene 1.64 microgramos por cada 100 gramos, más que un filete de res, y por primera vez el superalimento entrega lo que llevaba años aparentando.

La espirulina siempre dio una vitamina B12 que el cuerpo no sabía usar
Lo más lejos que ha llegado la humanidad lleva un mariachi de Veracruz
Cultura y arte

Lo más lejos que ha llegado la humanidad lleva un mariachi de Veracruz

En 1977, dentro de dos sondas que iban a abandonar para siempre el sistema solar, la NASA guardó un disco de oro con los sonidos de la Tierra: risas, saludos en 55 idiomas y música de todo el planeta. Entre Bach, Chuck Berry y cantos de medio mundo viajaba una sola grabación mexicana: «El Cascabel», un son jarocho de Veracruz, tocado por Lorenzo Barcelata y el Mariachi México. Medio siglo después, Voyager 1 cruza rauda el espacio interestelar, más lejos que ningún otro objeto hecho por manos humanas. Así que la música que más lejos ha viajado de nosotros, y que sobrevivirá a la propia especie, es un mariachi de Veracruz.

Cerca de ti

Bastaron dos rejas en la alcantarilla para que la calle dejara de inundarse

Cada tromba, la carretera al Puerto de La Libertad se volvía cauce: el agua no bajaba porque botellas y colillas tapaban las alcantarillas. El salvadoreño Samuel Araujo, inventor autodidacta con cinco patentes, le puso al drenaje una doble reja: la de arriba detiene lo grande, como botellas, y un metro más abajo otra atrapa tapas y colillas. Así el agua sigue rauda hacia el fondo y la basura se queda arriba, a la vista, lista para retirarse. La Autoridad Salvadoreña del Agua ya colocó los primeros filtros en esa vía, y cada revisión mensual los encuentra llenos de residuos que, si no, habrían acabado en los ríos y las playas.

Bastaron dos rejas en la alcantarilla para que la calle dejara de inundarse
Manos a la obra

Y si una mesa pudiera flotar sostenida solo por unos hilos tensos

Empujas la mesa por un lado y no se vuelca: se hunde apenas, se estira y vuelve a su sitio, como si flotara sobre nada. En una mesa de tensegridad ninguna pieza rígida toca a otra; todas cuelgan de hilos tensos, y el peso viaja por la tensión en lugar de apilarse en patas. El escultor Kenneth Snelson dio con el truco a finales de los años cuarenta, siendo alumno de Buckminster Fuller, quien bautizó la idea y se quedó con buena parte del crédito. El mismo principio mantiene de pie su Aguja de 18 metros, que apenas roza el suelo, afuera del Hirshhorn en Washington, y hoy los biólogos lo usan para explicar cómo una célula guarda su forma.

Y si una mesa pudiera flotar sostenida solo por unos hilos tensos