HOLI · 20 JUL 2026 · EDICIÓN 110
Reflexión
Piensa en ese día en que amaneciste sin ganas y aun así cumpliste con todo: ¿de dónde sacaste la fuerza para no aflojar, y por qué casi nunca te la reconoces?

¡Holi! En la sierra de Valdecañas, en Fresnillo, la gente llevaba toda la vida viendo unas manchas rojas en los peñascos: líneas, puntos y círculos que alguien pintó hace más de mil años. Cuando los pobladores le señalaron al Centro INAH dónde mirar, el equipo recorrió los cerros y los fue hallando uno tras otro, hasta pasar de un sitio a nueve. Ese rojo aguantó los siglos al descubierto, sin aflojar ni borrarse. Lo que viene abajo es de esa misma pasta, la que resiste callada. Gracias por abrir la edición #110. Que la semana te arranque con paso firme.

Palabra del día

recio

adjetivo

Etimología Del latín «rigidus» ('rígido, tieso, firme'), la misma raíz de la que viene «rígido». De la idea de lo que se mantiene tieso pasó a nombrar lo fuerte y resistente.

Imagen ilustrativa de recio

Fuerte, robusto y resistente, capaz de aguantar el esfuerzo o la adversidad. También se usa para lo intenso o violento ('una lluvia recia') y, como adverbio, con el sentido de 'con fuerza' ('hablar recio', 'échale recio').

Doña Chela, a sus ochenta años, sigue siendo la más recia de la casa: madruga, abre el puesto y todavía carga ella sola las cajas de jitomate.
Imagen del dato curioso: Rotación caótica de la luna Hiperión
Dato curioso del día

Hiperión, la luna esponjosa de Saturno, es de los pocos cuerpos del sistema solar que rota caóticamente: da tumbos tan impredecibles que, aunque su giro se calcula a corto plazo, a la larga se vuelve imposible de predecir.

Ciencia y descubrimiento

El entrelazamiento cuántico cabía, por primera vez, en la palma de la mano

Lo cuántico siempre fue cosa de lo diminuto y lo frágil: un átomo, un fotón, algo que hay que aislar del mundo para que el entrelazamiento no se deshaga al primer roce. Por eso sorprende lo que midió el grupo de Silke Bühler-Paschen, en la Universidad Técnica de Viena, en un cristal de cerio, paladio y silicio que cabe en la palma de la mano. Con una herramienta llamada información cuántica de Fisher detectaron que, dentro de ese metal extraño, al menos nueve entidades cuánticas actúan entrelazadas a la vez. Lo que se creía delicado apareció recio, a escala visible: material para sensores mucho más finos que los de hoy.

El entrelazamiento cuántico cabía, por primera vez, en la palma de la mano
Quienes cruzaron el mar ahora entrenan a los que acaban de llegar
Comunidad y gente

Quienes cruzaron el mar ahora entrenan a los que acaban de llegar

Llegas a la isla de Lesbos huyendo y lo primero que te quitan es el nombre: pasas a ser un expediente dentro de un campo cercado. La ayuda casi siempre se reparte ahí adentro, entre filas y vigilancia. En 2017, la francesa Estelle Jean montó lo contrario: un gimnasio fuera del campo, abierto por igual a refugiados y a griegos del pueblo, donde se corre, se nada y se levantan pesas. Lo insólito es quién enseña: más de 70 de sus entrenadores cruzaron el mar como todos y hoy dan las clases. Ahí nadie arregla los papeles, pero por un rato alguien que el sistema quiso encoger vuelve a sentirse recio, y deja de ser un expediente.

Cerca de ti

En Zacatecas, quien sabía dónde estaban las pinturas era la gente del lugar

Quien anda la sierra de Valdecañas, en Fresnillo, había visto toda la vida esas manchas rojas en los peñascos: líneas, puntos y círculos que alguien pintó hace más de mil años. En los mapas oficiales, en cambio, figuraba un solo sitio con arte rupestre en toda la zona. Cuando los pobladores le señalaron al Centro INAH Zacatecas dónde buscar, el equipo de Carlos Alberto Torreblanca Padilla salió a recorrer los cerros y los fue hallando, uno tras otro. Ese rojo que aguantó recio los siglos pasó de la memoria del pueblo al registro: donde figuraba un sitio, hoy hay nueve.

En Zacatecas, quien sabía dónde estaban las pinturas era la gente del lugar
Manos a la obra

La industria dejó de fabricar estos tubos; un radioaficionado los sopla a mano

Enciendes un viejo amplificador de bulbos y las válvulas de vidrio se ponen naranjas: adentro, un filamento incandescente amplifica el sonido. Fabricar una de esas válvulas desde cero (soplar el vidrio, montar los electrodos, sacarle todo el aire) fue durante un siglo cosa de fábricas con hornos y bombas de vacío. El francés Claude Paillard, radioaficionado con indicativo F2FO, lo hace solo en su taller: en un video de 17 minutos, sin una sola palabra, arma un triodo como los de los años veinte, lo sella al fuego y lo deja al vacío. Al conectarlo, el tubo amplifica señales de radio igual que uno de fábrica, y todo el proceso quedó filmado, paso a paso, para quien quiera intentarlo.

La industria dejó de fabricar estos tubos; un radioaficionado los sopla a mano