¡Holi! Piensa en esa persona que se queda sin lo suyo con tal de que a los demás no les falte nada, la que se gasta entera en otro y casi se olvida de cuidarse. Es lo que sostienen 200 millones de migrantes que mandan dinero a casa desde lejos, a quienes la ONU dedica hoy su fecha. Lo mismo hicieron los viñadores etruscos que cuidaron una sola vid blanca por más de 362 años, y las 400 empresas que prestan sus salas de juntas vacías para que alguien sin techo pase ahí la noche. Gracias por abrir la edición #83. Que el martes te trate bien.
Piensa en alguien que se desvive por ti desde lejos: cuando recibes su mensaje o su ayuda, ¿le devuelves con la misma atención con que te cuida, o se ha vuelto costumbre invisible?

Día Internacional de las Remesas Familiares
La Asamblea General de la ONU proclamó oficialmente el 16 de junio como el Día Internacional de las Remesas Familiares, reconociendo el esfuerzo de más de 200 millones de migrantes que envían dinero a sus familias. Para México, uno de los países que más remesas recibe en el mundo, esta fecha celebra el sacrificio y el amor de quienes sostienen hogares enteros desde lejos.
desvivirse
Etimología Compuesto del prefijo intensivo 'des-' y el verbo 'vivir' (del latín 'vivere'). Literalmente sugiere 'dejarse la vida' entregándose por alguien.

En 1834 el Palacio de Westminster ardió por completo porque el Tesoro británico, harto de sus arcaicas tarjas de sauce —palos con muescas que durante siglos registraron impuestos—, las quemó en las estufas de la Cámara de los Lores, que se sobrecalentaron.
Hasta hoy, una rodilla con artritis se reemplazaba; reparar el cartílago parecía imposible
Cuando a alguien se le gasta el cartílago de la rodilla con los años, el menú médico siempre fue corto: calmar el dolor o, al final, cambiar la articulación por una de metal. El cartílago, se daba por hecho, no vuelve a crecer. El laboratorio de Helen Blau, en Stanford, apuntó a una enzima que el cuerpo fabrica de más al envejecer, la 15-PGDH, y la bloqueó con una sola inyección: en ratones viejos, el cartílago adelgazado volvió a engrosar, y del tipo bueno, el hialino que de verdad amortigua. Ningún fármaco aprobado restaura cartílago hoy; todos manejan síntomas o reemplazan la articulación. Esta vez, hasta muestras de rodillas humanas tan dañadas que ya se habían retirado en cirugía empezaron a formar cartílago nuevo en el laboratorio.


Antes del Sangiovese rojo, el Chianti clonó la misma uva blanca por siglos
Quien hoy descorcha un Chianti espera un tinto robusto: la región toscana vive del Sangiovese rojo desde hace generaciones. Pero en el fondo de unos pozos de Cetamura del Chianti, el lodo sin oxígeno guardó por dos mil años miles de semillas de uva, y al secuenciar 80 de ellas la arqueóloga Oya Inanli, de la Universidad de York, halló otra historia. Más de un cuarto pertenecían a una sola variedad de baya blanca, genéticamente idéntica, que los viñadores etruscos y romanos propagaron sin dejarla reproducirse durante al menos 362 años. Aquellos vinateros se desvivieron por una sola vid; el rojo que define hoy a la región llegó mucho después.
Cuando los empleados se van a casa, alguien más entra a dormir a la oficina
Cuando el último empleado apaga las luces y cierra con llave, la oficina queda vacía hasta la mañana: metros cuadrados climatizados que pasan la noche solos. En 2019, en Nantes, Pierre-Yves Loaëc vio a una mujer durmiendo en un estacionamiento junto a su agencia de marketing y juntó las dos cosas. Su asociación, Bureaux du Coeur, convence a empresas de alojar a una persona sin hogar por vez en sus salas de juntas vacías; un trabajador social la acompaña y todos se reúnen cada mes para ver cómo va. Hoy son 400 empresas y más de mil personas alojadas, el 85% sale con techo y empleo, por una quinta parte de lo que cuesta un albergue de emergencia.

El láser de la cirugía ocular llevaba veinte años sin caber en un chip
Cuando un cirujano corrige una miopía, la cuchilla que abre la córnea es en realidad un láser que dispara pulsos de unos 150 femtosegundos, una millonésima de una millonésima de segundo. Esos láseres ultrarrápidos también afinan los relojes atómicos y tallan microchips, pero llevan más de veinte años atrapados en mesas ópticas del tamaño de un escritorio, caros y delicados. El equipo de Tobias Kippenberg, en la EPFL, rescató un diseño olvidado, el oscilador de Mamyshev, y dobló una cavidad de 42 centímetros sobre una pastilla más chica que una moneda. El 3 de junio, Nature publicó el resultado: en una sola oblea caben ahora más de mil de estos láseres, el primer paso hacia fabricarlos baratos.

¿Te gustó esta edición?
Recibe la siguiente mañana, gratis.