¡Buen miércoles! Nadie los arrastró tumbados sobre troncos: los colosales moái de la Isla de Pascua avanzaron de pie, meciéndose de lado a lado con cuerdas gracias a su base en forma de D. Dieciocho personas movieron una réplica cien metros en cuarenta minutos, y la piedra caminó derecha todo el camino. Cuesta creer que algo tan pesado se sostenga así, sin doblarse. Debajo hay historias que hacen lo mismo, ponerse de pie por su cuenta. Gracias por abrir la edición #107. Que este miércoles te agarre con la espalda recta.
Piensa en la última vez que entraste a un lugar sintiéndote pequeña: ¿qué cambiaría si, antes de cruzar la puerta, irguieras la espalda y respiraras hondo?

Juárez restaura la República y entra triunfante a la capital
Benito Juárez regresó triunfante a la Ciudad de México tras la derrota del Segundo Imperio y la Intervención Francesa, restaurando la República. Su entrada marcó el fin del dominio extranjero y el renacer de la soberanía nacional, uno de los momentos más luminosos de la historia mexicana.
erguir
Etimología Del latín «erigere» (levantar, enderezar), formado por «e-» y «regere» (regir, guiar recto). Comparte raíz con «regir» y «rey», de modo que enderezarse y gobernarse vienen, en el fondo, de la misma idea.

Levantar y poner derecho algo, en especial el cuerpo o una parte de él. En su forma pronominal, «erguirse», significa alzarse o ponerse firme y en pie, con dignidad.

Los colosales moái de la Isla de Pascua no se transportaron acostados sobre troncos: gracias a su base en forma de D y su ligera inclinación frontal, avanzaron erguidos, meciéndose de lado a lado con cuerdas —18 personas movieron una réplica 100 metros en solo 40 minutos.
El primer robot del cine llegó dos décadas antes de que existiera la palabra
En 1897, décadas antes de que nadie pronunciara la palabra 'robot', un mago ya había filmado uno peleando. En la cinta, de apenas 45 segundos, Georges Méliès arma un autómata que se yergue y lo ataca a bastonazos, hasta que el mago lo deshace a martillazos y lo reduce a nada. La palabra 'robot' no existiría hasta 1920, en una obra de teatro del checo Karel Čapek. Perdida por más de un siglo, la película apareció entre los rollos de nitrato de William Delisle Frisbee, un granjero de papas de Pensilvania aficionado al cine; sus descendientes los donaron a la Biblioteca del Congreso, que la restauró y la subió a internet.


Las oficinas de Francia se vacían de noche, y alguien encontró para quién abrirlas
Cada noche, en cientos de edificios de Francia, las luces se apagan y los escritorios quedan vacíos hasta el amanecer, mientras a unas cuadras alguien intenta erguirse tras dormir en la calle. Pierre-Yves Loaëc unió esas dos escenas: en 2019 fundó Bureaux du Coeur, que convence a las empresas de abrir de noche sus oficinas ociosas para alojar a gente sin casa, arropada por voluntarios de la propia plantilla. No es caridad a secas: sin un techo, sostener un empleo se vuelve casi imposible, y muchos de ellos ya trabajaban o estudiaban. Tras unos cuatro meses de estancia, el 85% sale con casa y empleo, y a menos de un quinto de lo que cuesta un albergue tradicional.
El gato más difícil de ver del planeta reaparece gracias a quienes lo cazaban
Al pastor de la estepa de La Payunia, en Mendoza, un felino pequeño cruzando al atardecer le significaba una amenaza para las cabras, y la respuesta de siempre era el rifle. Uno de esos animales era el gato andino, de los más escurridizos del planeta: casi nadie ha visto uno vivo. WCS Argentina pasó dos décadas convenciendo, uno a uno, a los ganaderos de protegerlo con corrales reforzados, perros y luces en lugar de balas. Entre quienes lo adoptaron, el 89% dejó de cazar carnívoros; y este año, por tercero consecutivo, una cámara volvió a retratar al gato andino junto a la reserva, en una zona que un ganadero había descrito con tal precisión que valió la pena ir a buscarlo.

Ver un átomo suelto ya no exige un laboratorio de millones
Ver un átomo, uno solo, suena a máquina enorme, sala sellada y presupuesto de universidad. Un microscopio de efecto túnel rastrea la superficie con una punta tan fina que acaba en un único átomo, y comprado cuesta decenas de miles de dólares. El físico Dan Berard lo rehízo en su casa con un zumbador piezoeléctrico de menos de un dólar, un trozo de alambre de tungsteno y electrónica soldada a mano. Con eso fotografió la red hexagonal del grafito, átomo por átomo y al aire libre, sin vacío ni cuarto limpio. Dejó abiertos los planos, los circuitos y el código: quien tenga paciencia y un cautín arma el suyo.

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