HOLI · 5 JUN 2026 · EDICIÓN 71
Reflexión
Algo en ti —un proyecto guardado, una amistad pausada, una costumbre olvidada— necesitó tiempo de sequía para volver a brotar. ¿Qué parte tuya está lista para reverdecer este mes?

¡Buen viernes! Mira esa maceta del balcón que diste por perdida en marzo y de repente, esta semana, sacó dos hojas nuevas. Eso que vuelve cuando ya nadie lo esperaba: una costumbre, una amistad, un manuscrito en un cajón. Así despertó anoche Krishna, la ópera que Tavener dejó escrita y nunca oyó, veintiún años después de la última nota. Así también el katajjaq de las abuelas inuit, que casi se extingue y volvió en los ochenta. Gracias por abrir la edición #71. Buen finde por venir.

Ilustración de la efeméride: Día Mundial del Medio Ambiente
1972 Hoy también es…
📍 Internacional
Hoy en la historia

Día Mundial del Medio Ambiente

La ONU proclamó el 5 de junio como Día Mundial del Medio Ambiente al inaugurarse la Conferencia de Estocolmo sobre el Medio Humano. Desde entonces es la jornada más importante para promover la conciencia ambiental, y en México se conmemora con campañas de reforestación, limpieza de ríos y educación ecológica en escuelas.

Internacional
Palabra del día

reverdecer

verbo

Etimología Del prefijo latino 're-' (de nuevo) más 'verdecer', verbo derivado de 'verde' (latín 'viridis'). Literalmente, volver al verdor.

Imagen ilustrativa de reverdecer

Volver a cobrar verdor las plantas que estaban mustias o secas. Por extensión, recuperar el vigor, la frescura o la vitalidad algo —o alguien— que parecía marchito.

Después de las primeras lluvias de junio, el cerro detrás de la casa de mi abuela empezó a reverdecer como si nunca hubiera pasado por la sequía.
Imagen del dato curioso: Katajjaq: duelo vocal de mujeres inuit
Dato curioso del día

En el katajjaq inuit, dos mujeres se paran cara a cara y producen sonidos guturales entrelazados como un duelo vocal: la primera que se queda sin aire, pierde el ritmo o suelta una carcajada, queda eliminada. Nació como pasatiempo en los iglús mientras los hombres salían a cazar, casi se extinguió en el siglo XX y solo reverdeció en los ochenta cuando las abuelas volvieron a enseñarlo a sus nietas; en 2014 Quebec lo declaró su primer patrimonio cultural inmaterial.

Ciencia y descubrimiento

Una manera de morir tan veloz que ningún manual de biología la listaba

Los manuales de biología listan un puñado de maneras en que una célula muere: apoptosis, piroptosis, necroptosis, ferroptosis, cada una con su ritmo y su química. Bo Wang y Chew Chai, en la Universidad de Stanford, fusionaron quirúrgicamente dos planarias (gusanos planos de medio centímetro que regeneran cualquier pedazo que se les corte) para ver cómo distinguen lo propio de lo ajeno. Una hormona llamada activina se disparó en la zona del rechazo, y unas glándulas hasta hoy ignoradas se desbordaron de calcio y reventaron en menos de dos minutos. Al estallar, una sola célula mataba hasta setenta vecinas a su alrededor. El estudio salió el 2 de junio en Cell: la muerte celular más explosiva descrita.

Una manera de morir tan veloz que ningún manual de biología la listaba
Tavener murió sin oír su última ópera, y anoche Krishna despertó al fin
Cultura y arte

Tavener murió sin oír su última ópera, y anoche Krishna despertó al fin

En 2005, el compositor inglés Sir John Tavener terminó la última partitura de su vida: una pantomima mística en quince viñetas que seguía a Krishna desde el nacimiento hasta su unión con la diosa Radha, con libreto en sánscrito y ocho flautas tejiendo un halo alrededor del dios. La obra se quedó en el cajón; Tavener murió en 2013 sin haberla oído jamás en escena, y el manuscrito siguió durmiendo trece años más. Anoche, veintiún años después de la última nota, Krishna por fin reverdeció en el Theatre in the Woods de Grange Park Opera, en Surrey, bajo la batuta de Mark Shanahan: las ocho flautas levantaron, al fin, el halo que esperaba.

Comunidad y gente

En las obras de Londres, alguien se le adelanta a la pala mecánica

Cuando una grúa empieza a tirar un edificio en Londres, lo común es que el ladrillo, la viga y la baldosa salgan en el mismo camión rumbo al vertedero: más de la mitad de la basura del Reino Unido nace en las obras. En el barrio de Newham, Joel De Mowbray y Morgan Da Silva armaron Yes Make, un patio de cinco acres donde la cuadrilla se cuela antes que la pala mecánica, rescata maderas, ladrillos y porcelana, los certifica y los revende a una décima parte del precio de fábrica. Hace poco aserraron ahí un sequoia de 105 años del arboreto de Linford; sus tablones empezaron a reverdecer como vigas y mesas de la próxima obra.

En las obras de Londres, alguien se le adelanta a la pala mecánica
Tecnología e innovación

Escribir código a mano dejó de ser un ejercicio nostálgico

Edsger Dijkstra, uno de los grandes de la computación del siglo pasado, escribió a mano más de mil notas técnicas y rehuyó del teclado hasta los años setenta. Daniel Janus, programador polaco, decidió devolverle el gesto: el 1 de junio publicó Edsger, un intérprete de Clojure que corre dentro de una reMarkable 2, la tableta de tinta electrónica. Uno escribe la expresión con el lápiz, un proceso en segundo plano la lee, Claude la transcribe, Clojure la evalúa, y la respuesta vuelve a la página tipografiada con una fuente reconstruida a partir de la letra del propio Dijkstra. Catorce segundos entre la última tachadura y el resultado, todo abierto en Codeberg: un hábito que el oficio creía marchito, reverdeciendo sobre tinta electrónica.

Escribir código a mano dejó de ser un ejercicio nostálgico