Hoy se cruzan tres cosas que hablan del mismo gesto: meterse al fuego literal, como los bomberos que celebramos hoy; o meterse a una conversación pendiente que llevas semanas esquivando. La palabra del día es arrojo, y abajo te cuento de un Banksy que apareció de la nada en Londres y de un pedazo de Pangea escondido bajo Estados Unidos.
Pensando en quienes hoy entran al humo por desconocidos: ¿en qué pequeña conversación pendiente —con tu jefa, con tu mamá, con esa amiga distanciada— te haría falta hoy un poco de arrojo para no seguir esquivándola?
Día Internacional del Bombero
Cada 4 de mayo se honra a los bomberos del mundo, en memoria de cinco bomberos australianos caídos en 1998 y en la fiesta de San Florián, su santo patrono. Es una jornada para reconocer el valor, la disciplina y el servicio de quienes arriesgan su vida por salvar la de otros, una figura profundamente querida en México.
arrojo
Etimología Del verbo 'arrojar', que proviene del latín vulgar *rotulare (hacer rodar), derivado a su vez de rotulus, 'pequeño rollo o rueda'. El sentido se desplazó de lanzar algo a lanzarse uno mismo, con valor, hacia el peligro.
Determinación y valor con que alguien se decide a emprender una acción difícil o arriesgada, sin titubear. Más que ausencia de miedo, implica avanzar a pesar de él.
Cuando los coros bizantinos cantaban en Santa Sofía, sus voces flotaban en una reverberación de casi once segundos —tan larga que los cantores debían frenar el tempo para que las sílabas no se atropellaran bajo la cúpula de Justiniano. Investigadores de Stanford tuvieron el arrojo de reventar globos dentro del templo para capturar matemáticamente esos ecos, y hoy un coro grabado en California puede sonar como si flotara bajo el mosaico dorado del año 537.
Tras 20 años de trabajo y 1,800 estaciones temporales desplegadas en los 48 estados contiguos, un equipo encabezado por la geofísica Anna Kelbert, del Servicio Geológico de Estados Unidos, publicó el pasado 1 de mayo en Reviews of Geophysics el primer mapa eléctrico completo del subsuelo del país, donde emerge el llamado 'Resistor del Piedmont': una enorme losa de corteza que se extiende de Maine a Georgia y que se forjó hace 200 millones de años, cuando Pangea se partió en dos. La pieza era invisible para los estudios sísmicos tradicionales y solo se delató al medir la conductividad eléctrica de las rocas profundas; el hallazgo servirá además para blindar la red eléctrica nacional ante las tormentas solares, cuyas corrientes inducidas se concentran y amplifican justo sobre estos basaltos fríos y resistentes.
El miércoles 30 de abril amaneció una nueva escultura sobre un pedestal de Waterloo Place, en pleno centro de Londres: un hombre trajeado avanza con una bandera que ondea sobre su rostro y le tapa la vista, mientras un pie le queda suspendido sobre el borde, a punto de caer. Banksy reivindicó la pieza al día siguiente con un video en Instagram musicalizado con la marcha 'Pomp and Circumstance' de Elgar; la obra dialoga, a unos pasos, con los monumentos al rey Eduardo VII, a Florence Nightingale y a los caídos de la guerra de Crimea, y se lee ya como una sátira al patriotismo ciego. El Ayuntamiento de Westminster anunció que protegerá la estatua para que siga siendo accesible al público.
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